martes, 16 de diciembre de 2025

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA Y LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL


 

El desarrollo de las nuevas tecnologías se hace evidente en nuestra sociedad, y muy especialmente, la Inteligencia Artificial la cual ha adquirido relevancia en nuestra vida rutinaria y, muy especialmente, porque tiene impacto directo en la educación y particularmente en la universitaria. Su uso adecuado en el proceso educativo necesita resolver los grandes retos que ello representa para la actualización educativa profesional y, aprovechar los beneficios que ella aporta para su desarrollo,

Existen grandes desafíos para el uso de la IA, y uno de ellos, es su acceso en igualdad de oportunidades dentro del marco del vertiginoso desarrollo digital, y el impacto individual que ella tiene en cada uno de nosotros y en los grupos en plena formación educativa. Ello implica el uso de estas herramientas, dentro de un entorno de transformaciones dinámicas y, su articulación tecnológica que permita su aprovechamiento, y al mismo tiempo, resolver un tema que introduce grandes limitaciones en nuestro país, como lo es una conectividad adecuada, ella es una brecha importante donde todos no tienen o al menos, está limitada al uso de servicios inestables, caros y de poca cobertura.  Este obstáculo, es formidable, lo cual no asegura su uso generalizado e igualitario, por tanto, la herramienta tiene una disrupción importante para el uso general. Si este tema no se resuelve estaremos limitando sus aplicaciones y, por lo tanto, hablar de educación tecnológica seguirá siendo una aspiración narrativa.

Las limitaciones comunicacionales están centradas en el desarrollo de la necesaria infraestructura digital en la cual está basada la IA cuyo modelo generativo no solo es de textos o gráficos, sino que, incluye sistemas de análisis de datos, generación de patrones, y el desarrollo de algoritmos basados en modelos probabilísticos y estimaciones dentro de áreas bajo incertidumbre que deben ser evaluadas automáticamente y, que deben proporcionar la base para su comprensión, justo uso, y  además, entender las limitaciones que puedan tener en los proceso de decisión.

Al resolver estos problemas de comunicación e información, la inteligencia artificial como herramienta de transformación digital  genera un tema complementario el cual se refiere a la preparación de los docentes, ya no solo con aplicaciones pragmáticas, sino de generación de conocimientos, y de la necesidad de conocer objetivamente la calidad de la data, el uso de códigos de generación automática y, la comprensión de los modelos estadísticos que se sustentan en estimadores, minería de datos, su análisis y aplicaciones específicas incluidas, sin ello el desarrollo y aplicación de las herramientas resultan cuesta arriba para los profesores quienes no solo deben limitarse a trasmitir una clase virtual con ejemplos teóricos, sino que, tienen que usar todos los métodos de enseñanza aprendizaje usando modelos, interpretando la inferencia de variables, y las  sugerencias para la toma de decisiones. Finalmente, es necesario  generalizar su uso en la investigación universitaria y en el análisis de resultados dentro de una visión clara de su optimización.

Estos elementos, introducen  algunos efectos que vale la pena comentar, si los que tienen la preparación y alcance para el uso efectivo de las herramientas apoyadas en soportes comunicacionales adecuados, sacarán no solo ventajas de sus conocimientos, sino que,  profundizarán la distancia entre estudiantes y docentes,  aumentando considerablemente el riesgo de que docentes o estudiantes sin los conocimientos adecuados  de alguna manera serán “influencers”, y promoverán  acciones e información subjetiva o sesgada, distorsionando la toma de decisiones, e incluso, ejerciendo una potencial y fuerte interpretación de la realidad,

Abordar el tema de la formación tecnológica para el desarrollo de la educación se hace evidente, y ello requiere la optimización de la conectividad, el uso de equipos adecuados, la comprensión de la ciencia de datos y de su análisis. Es necesario construir un programa de formación adecuada para las docentes, y muy especialmente, favorecer la transformación educativa ayudado por la contribución de que docentes y, liberar mediante las aplicaciones de IA apropiadas la carga administrativa de ellos, la cual tiende a automatizarse. dejando el tiempo libre para poder profundizar en las aplicaciones profesionales y dar una mejor formación mediante herramientas de auto aprendizaje y, hacerla extensiva de manera conveniente a los estudiantes y al personal de servicios.

Esta estrategia los transformará usando procesos de autoconstrucción lo cual favorecerá y ampliará el criterio profesional y, el análisis crítico en el uso de los conocimientos, conduciendo a la diversidad y al mejoramiento de contenidos pedagógicos individualizados. De esta forma, se llenarían las aspiraciones y motivaciones individuales, en otras palabras, se potenciaría el crecimiento del conocimiento docente y estudiantil y se favorecerá indirectamente la flexibilidad curricular.

El uso de las nuevas tecnologías usando la IA produce un mecanismo de aprendizaje motivador, y favorece la práctica docente del buen aprendizaje, actualizado y dinámico, donde el docente se hace preponderante con el fortalecimiento del pensamiento crítico, protegiendo sus propias decisiones, acompañadas del humanismo y la ética necesarias para sus relaciones con el entorno.

 

sábado, 8 de noviembre de 2025

LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA AL BORDE DEL COLAPSO


 

La universidad venezolana atraviesa una de las peores crisis de su historia. Lo que alguna vez fue un espacio de formación, pensamiento crítico y movilidad social, hoy se encuentra devastado por políticas salariales que han reducido a los profesores a condiciones de indigencia. los salarios universitarios han sido pulverizados, y con ellos, la dignidad de quienes sostienen la educación superior.

La situación es alarmante. Profesores que ganaban entre $500 y $3000 mensuales en el año 2000 hoy reciben entre $6 y $45. Esta humillación salarial no solo ha destruido la calidad de vida de los docentes, sino que ha provocado una diáspora académica sin precedentes. Más de 70,000 profesionales han emigrado, dejando aulas vacías y universidades convertidas en cascarones sin contenido.

Pero el problema no es solo económico. La fragmentación institucional, la pérdida de autonomía universitaria, la destrucción de la infraestructura y la falta de visión estratégica han convertido a nuestras casas de estudio en víctimas de un modelo político que busca eliminar la clase media y el pensamiento libre.

La universidad no puede seguir siendo rehén de la miseria. Es urgente repensar su estructura, su financiamiento y su rol en el desarrollo nacional. La educación superior debe ser vista como inversión, no como gasto. Debemos abandonar el modelo de gratuidad total y avanzar hacia esquemas de crédito educativo, autofinanciamiento y vinculación con el sector productivo.

La universidad venezolana debe convertirse en una locomotora del desarrollo, no en un vagón abandonado. Para ello, se requiere voluntad política, compromiso académico y una ciudadanía que entienda que sin educación no hay futuro.

Es necesario un Plan de Transformación Universitaria para Venezuela que permita construir el objetivo de diseñar e implementar un modelo universitario sostenible, eficiente y competitivo que recupere la calidad educativa, dignifique al profesorado y contribuya al desarrollo económico del país.

Se mejora Salarial y Seguridad Social mediante un salario base digno para profesores universitarios, ajustado trimestralmente según inflación y facilite recuperar el valor real de las pensiones y garantizar acceso a servicios médicos para jubilados.

La estructura universitaria debe ser optimizada mediante la reducción del número de universidades locales y territoriales para evitar duplicaciones y gastos innecesarios y reorganizar las instituciones existentes bajo criterios de eficiencia, calidad y pertinencia regional.

La universidad requiere de un Financiamiento Sostenible y estudiar con detenimiento un sistema de crédito educativo nacional, con pagos ajustados a la capacidad económica del estudiante. Desarrollar y utilizar la inmensa cantidad de activos inmobiliarios universitarios para generar ingresos (modelo Harvard/Stanford) y, establecer alianzas universidad-empresa para proyectos de investigación, extensión y formación dual.

Se requiere una reforma Académica urgente frente a la avasallante inmersión de las nuevas tecnologías y transformación digital conducente a rediseñar planes de estudio con enfoque en productividad, innovación y empleabilidad.

Es inminente Impulsar la transformación digital de las universidades para mejorar la gestión y el acceso a contenidos, para tales fines, es necesario crear un Equipo Técnico Nacional Universitario con especialistas en educación, economía, tecnología y gestión universitaria responsable de elaborar propuestas concretas, asesorar al Estado y coordinar la implementación.

La participación ciudadana y transparencia en su manejo operaciones es clave dentro del marco ético necesario y    que facilite el involucramiento de estudiantes, profesores y egresados en el diseño del nuevo modelo universitario calibrando sus avances, obstáculos y resultados del plan de transformación.

Solicitamos a las instituciones académicas su respaldo, participación activa y colaboración técnica en este proceso de transformación. La universidad venezolana debe convertirse en una locomotora del desarrollo nacional, y para lograrlo, necesitamos sumar capacidades, experiencias y compromiso.

Será posible aglutinar a un grupo significativo, de experiencia universitaria, empresarial y profesional que pueda revisar la enorme cantidad de diagnósticos, estudios, ensayos, propuestas y demás trabajos académicos, incluyendo recomendaciones de foros, seminarios, etc., que nos permitan construir un documento fundamental que sugieran nuevas poli8ticas, definan líneas de acción y finalmente hagan las recomendaciones de rigor para el debate universitarios y su instrumentación dentro de los planes de gobierno preparado para un cambio de modelo político? Se escuchan iniciativas,

sábado, 4 de enero de 2025

UNIVERSIDADES, UNIVERSITARIOS Y PRECARIEDAD


 La comunidad universitaria denuncia sistemáticamente la situación laboral, fundamentalmente, por los bajos y míseros salarios de los educadores, producto, no cabe la menor duda, de la política implantada por el régimen consistente en la destrucción del ingreso, de imponer el control total de la educación, eliminar el pensamiento crítico y, destruir la clase media venezolana. Los universitarios, vivimos con la ya larga queja del salario insuficiente; pero nos equivocamos cuando insistimos al plantear su revisión y aumento. No queremos entender que, por disposición de la dictadura, la nómina entró a formar parte de ministerio de Educación Universitaria quien administra a su juicio  la política laboral implantada y, no van a cambiar la misma.

Las autoridades universitarias, han seguido el mismo esquema, ignorando el marco de referencia de la crisis integral nacional. Se hacen cómplices de la supuesta legitimidad del gobierno de facto que se robó las elecciones presidenciales, y que, además, estimulan unas elecciones nacionales  basadas como todo el mundo lo sabe en un sistema fraudulento. Para la comunidad universitaria es  notoria  la atencion que algunas autoridades universitarias prestan a  funcionarios ilegítimos, los reciben con honores en el seno de sus instituciones  y, escurren el bulto ante la necesidad de un cambio; sus acciones no se traducen en lograr la  verdadera transformación universitaria; la han canjeado por actos culturales a granel, firma de convenios, presentaciones culturales, y relaciones públicas que no contribuyen a ningún cambio sino a promesas. No se dan cuenta que, la comunidad está insatisfecha y, en buena medida, despechados por  haberlos puesto en sus cargos, los cuales nada hacen por alinearse en la búsqueda de un salario digno, mientras sus trabajadores, ante la realidad  seguimos sufriendo de la precaria situación económica y estimulamos lícitamente  el ejercicio de actividades colaterales en busca de tercerizar el trabajo, incluso dentro de la propia universidad, aprovechando que ella se convirtió en  una entidad que avala cientos de cursos cuyas matriculas permiten redondear  los famosos treinta dólares profesor- mes, de esta forma, intentan  capear la situación y complementarla mendigando los bonos del régimen.

Los gremios protestan por el salario y, ponen de manifiesto la violación de los derechos laborales, el incumplimiento de las normativas de homologación y de las convenciones colectivas, incluyendo la deuda significativa con los trabajadores por concepto de prestaciones sociales y su deterioro, que han destruido los ahorros y afectado gravemente la salud y la previsión social, sin embargo, también  escurren el bulto ante el llamado a integrar un Frente para la Defensa de la Educación, se hacen los locos para frenar las políticas del régimen e ignoran el clamor de una Huelga Universitaria. También, preparan esquemas de reelección mediante mecanismos de control de las comisiones electorales para mantener sus cargos que, por cierto, le otorgan ciertos privilegios

Reiteramos que no se  espera el cambio de estrategia salarial por parte de régimen y, por lo tanto, la única manera de llevar a cabo otra política en beneficio de la universidad y de su clase trabajadora es la de un cambio inminente del modelo político, que esté centrado en la democracia, en estrategias económicas liberales y de contenido muy diferente para la universidad del futuro que sea determinante  en la reafirmación de la autonomía universitaria, preservar los derechos de los trabajadores, incluyendo a  jubilados y pensionados y orientadas a recuperar la calidad de vida y participación en el desarrollo de la nación.

No estamos haciendo nada para defender el derecho legítimo de las elecciones presidenciales más bien, se induce una normalidad aparente, conducente a legitimar al régimen con acciones que bien pueden calificarse de detestables, no reconociendo que tenemos un régimen expoliador, que atenta contra la libertad de profesores y estudiantes, donde todo se limita a un escueto comunicado en lugar de la poderosa fuerza de cambio de la educación. Ignoramos que el régimen está debilitado, cercado y rechazado públicamente por la mayoría de los venezolanos, que su pronóstico es la huida hacia adelante, y que se sustenta en una economía fallida, donde ya no pueden seguir incrementando el botín  cuya dinámica está llevando a los integrantes del poder a competir entre sí por la supervivencia, cada uno intenta salvar lo que pueda y hace que el escenario se presente oscuro y lleno de traiciones. Muchos de ellos plantean la vieja estrategia  de retirarse a tiempo y otros intentan mediante maniobras politiqueras institucionalizar al régimen, participando de manera colaborativa en unas elecciones fraudulentas   que les permitan continuar con sus viejas prácticas sustentadas en partidos que no representan a nadie, sino a ellos mismos.

Solo un cambio de régimen contribuiría a resolver el problema dentro de un marco legal ajustado en su totalidad. Se debe presentar un plan a corto plazo para recuperar la calidad de vida y la participación de los universitarios en un sector de alta productividad y desarrollo. Este último planteamiento es el tema fundamental, alinearse políticamente, dejar los egoísmos individuales de lado, las apetencias de mantener el poder universitario, y luchar por la libertad de Venezuela la cual es la única vía para fortalecer el futuro y reacomodar el sistema académico que facilite ayudar a desarrollar nuevos esquemas organizacionales, revisar todo el sistema universitario, consolidar la estructura, en pocas, pero grandes universidades nacionales y estadales, alinear a la educación privada y a entidades del sector productivo dentro de políticas de desarrollo y, vincular el sistema con la transformación universitaria, digital, eficiencia y calidad, pero sobre todo, regresar a la universidad rectora, guía espiritual, académica  y desarrollo social de la democracia.