sábado, 6 de noviembre de 2021

ALLANAMIENTO UNIVERSITARIO

 


La planta insolente del poder en compañía de una odiosa patrulla cubana allanó los espacios universitarios de la Universidad Central de Venezuela, mostrando la barbarie, despreciativa de la más elemental urbanidad. Se apoderaron del alma mater en una acción que evoca los inicios de la universidad republicana con el desprecio militarista contra la civilidad del rector José María Vargas. Ahora, fue una acción simbólica y burlista, destinada a marcar y coronar la estrategia de apoderamiento de la principal universidad venezolana.

El régimen ha venido actuando en una acción envolvente desde dentro de la universidad, con la palanca de personas adeptas al sistema dictatorial y, externamente, desde el propio ejecutivo. Cambiaron las tácticas del allanamiento policial o de tanquetas, por los muy cubanos y sofisticados procedimientos ilegales, es decir, el estrangulamiento financiero permanente donde los recursos obligados del presupuesto apenas cubren los gastos de una nómina chucuta que se traduce en los miseros ingresos de los profesores que no les permite sobrevivir con la actividad académica.

Establecida la menguada política salarial, dan dos golpes arteros. Crean un sindicato de esquiroles para sustituir las actas convenio; imponen un mecanismo de control del personal universitario y convierten a los profesores en trabajadores universitarios. Coronan la acción pasando la nómina a control del sistema patria dependiente directamente de los esquemas ministeriales convirtiendo la autonomía administrativa universitaria en un cajero automático y de anuncios de pago por parte de la deprimente autoridad administrativa que se convirtió en empleado público.

Una segunda acción sustentada en decretos cubiertos de aparente legalidad del Consejo Nacional de Universidades el cual dispone de la mayoría oficialista basada en la obediente decisión que representa a más de setenta universidades, que no son tales. Aprueban decretos para reorientar las carreras universitarias ajustándolas al esquema socialista y asumen el control de las carreras que las universidades deben dictar. Monopolizan el ingreso de estudiantes en un cien por ciento los cuales son asignados por la oficina de planificación de manera obligante. En resumen, se apoderaron de la academia y de la administración curricular.

Por último, ante el deterioro causado por las políticas anteriores, y los efectos de la pandemia, la universidad se vacía. Más de la mitad de la comunidad universitaria dándose cuenta de la perspectiva de la perdida de autonomía, el deterioro personal y de la decadente infraestructura, se va del país. Se queda el personal menos desarrollado y obviamente, jubilados y pensionadas, ambos segmentos dependientes de las decisiones del régimen.

La infraestructura universitaria se deteriora totalmente, es saqueada, arruinada y hace inoperante su funcionamiento regular. Las autoridades universitarias se mantienen en sus cargos deliberadamente a los cuales el régimen va sustituyendo gradualmente. Los que quedan, que ya van para catorce años asisten regularmente al Consejo de Universidades a recibir vejámenes y se mantienen supuestamente activas para dar supuestamente continuidad a las funciones universitarias, pero también, aceptan calladamente las decisiones oficiales impuestas. Algunos protestan tímidamente o se someten para preservar sus cargos. Obviamente no aceptan el reto de ir a elecciones porque disque el Tribunal Supremo lo prohibió hasta que se aplique un reglamento inclusivo. Finalmente actúan como simples espectadores, sin autoridad alguna.

El deterioro universitario es tal, que después de casi dos años de inactividad forzada, el régimen decide intervenir para reconstruir el daño echándole la culpa a la incompetencia de sus autoridades. Envía regimientos de intervención a maquillar la universidad para “ponerla bonita” y las autoridades anuncian hipócritamente que los planes de mantenimiento y reconstrucción los dirigen con las políticas de sus unidades de protección y mantenimiento en una acción simulada de falso control frente a las decisiones oficiales, y ahora, con el nombramiento y decisión de una “virgen” protectora.

El tricentenario de la universidad, el deterioro y un supuesto inicio de actividades se toma como excusa para maquillarla estéticamente, tal y como a una anciana que le ponen colorete, le pintan de rojo la boquita preparándola para el golpe final y mandarla al cementerio. Finamente se apoderan de lo que fue el mayor centro de la cultura, de la crítica constructiva, de la investigación y de los servicios rectores para un país que se ya no es democrático.

Ante tales ofensas, y desvaríos, reflejados iconográficamente con la foto de la máxima autoridad sentada de manera forzada en un pupitre es el mensaje subliminal de que la vieja es suya y que los demás “corren o se encaraman”.

Ante tanta humillación, la comunidad universitaria no oculta su desaprobación, incomodad y sentimientos de violación. Se expresa tímidamente en las redes, pero sus autoridades “ni pio”, no se enfrentan, a lo mejor por complicidad de manera altamente sospechosa.

Ante toda esta actuación de apoderamiento e intervención, la comunidad universitaria esta consciente de la dirección  en que se mueve el oficialismo para imponer las  líneas ideológicas comunistas de control y sometimiento, que en las elecciones de noviembre le lavarán la cara para desplegar la imagén falsa de apariencia democrática y que, con la complicidad de la plataforma unitaria la apariencia se consolidará, lo cual les permitirá seguir desarrollando sus objetivos o al menos diferir todo problema hasta la convocatoria de elecciones presidenciales lo cual, de paso, le da la ventaja para desplegar acciones fraudulentas y de preparar la escena para consolidar el poder.

Ante ese panorama, la protesta universitaria debe manifestarse de alguna manera. El 21 de noviembre, fecha electoral, es día aniversario de la célebre huelga universitaria estudiantil, pues les invito a concentrarse en la universidad para al menos denunciar la violación de la autonomía universitaria, del cerco ideologizaste y generar la suficiente corriente de opinión para llevar y forzar las elecciones de las autoridades universitarias.

Por otra parte, como preparar la universidad para su rescate y reconstrucción cuando el modelo actual dictatorial sea vencido y desplazado, pues poniendo toda la capacidad intelectual para el desarrollo de un modelo diferente de universidad. Hay que repensar al sistema, lograr mediante el diálogo constructivo adaptarse a nuevas realidades de la educación, donde hay cientos de miles de graduados en universidades que no son tales, que habrá que reciclar para actualizar un conocimiento nulo de los que creen ingenuamente que son profesionales de verdad. De cómo resolver el problema de más de cien universidades que deben ser examinadas en su factibilidad académica, administrativa y de pertinencia social para aplicar la correcta reorganización de acuerdo a las particularidades de cada Estado Federal. Unificar criterios, objetivos, y metas para crear de verdad una universidad en cada territorio. Como devolver la visión a las universidades experimentales de vocación tecnológica y qué organización darles a las universidades nacionales para retomar el camino de la investigación científica y liderar los planes rectores de un país que fue quebrado.

Este tiempo de incertidumbre debe ser empleado en el desarrollo de una estrategia de cambio de la universidad venezolana y en general contribuir con su impacto a la búsqueda de un país libre y democrático.

sábado, 2 de octubre de 2021

COLAPSO UNIVERSITARIO

 

La universidad venezolana entró en una etapa de intervencion por parte del régimen, que ya no  es solapada, lamentablemente se ha ajustado a los  intereses de la estratégia socialista. El fundamento básico de ella,  fue reducir a la poblacion docente, administrativa y de servicios a una condicion humillante en términos de sueldos y salarios. En otras palabras, redujo a niveles de supervivencia a la comunidad universitaria, sometiéndola a ingresos cuyo valor medio no llega a cinco dolares-mes, ello determinó un efecto crítico en dos factores fundamentales, el primero fue que los que  vieron con claridad la situación engrosaron a los seis millones de venezolanos que emigraron para ejercer sus actividades en otros paises debilitando la capacidad intelectual interna y enriquecer sin costo alguno la de los paises vecinos. En segundo lugar, los que no pudieron hacerlo por diversas razones, entre ellas la pandemia del conavirus, se refugiaron en su deseperanza y están paleando la situacion a niveles de supervivencia.

 El régimen con su plan de control social, creó aldeas univesitarias, universidades que no pueden llamarse tales por su concepción primaria que ha sido la de deformar y ajustar los planes de estudio con otros objetivos, forjar con un nuevo esquema proselitista a ideológos, acompañados de la mentira de hacer creer  a la juventud que tienen un titulo profesional, cuando en realidad lo que logran es uno supletorio, que no acredita bajo ningun efecto la debida competencia profesional; el número de egresados en esa condición se contabiliza como un gran logro y,  su producto en dos decadas suman cientos de miles donde buena parte de ellos son fanáticos y engrosan a las filas de los enchufados del régimen.

Simultaneamente, la politica educativa impuesta convirtió a los institutos universitarios en “universidades”, sometió a las universidades nacionales a restricciones financieras intolerables hasta que logró, que su estructura presupuestaria integrada mayoritariamente por costos de nómina pasara a ser controlada y pagada directamente por el regimen mermando las funciones de los responsables administrativos que se limitan a ser mensajeros de cuando los infimos recursos son depositados en sus cuentas.

El régimen complementó  esa actividad con la firma fraudulenta de una convención colectiva manejada por las manos de fanáticos de sus planes. Estas infamantes decisiones no tuvieron oportunidad de revertirse convirtiendo a las autoridades en simples tramitadores y las eternas autoridades universitarias no pasan de una tímida expresión de protesta, especialmente, cuando se han violando normas constitucionales las cuales cercenaron la autonomia universitaria, y prohibió a las elecciones universitarias. Mas recientemente,  intervienen autoritariamente a  las autoridades y las sustituyen por fanáticos de su revolución sometiendo por la via de hechos cumplidos a las comunidades universitarias y ahora, tienen la mirada puesta en las pocas universidades nacionales  que quedan las cuales intentan reactivarse aparentando funcionar con un falso maquillaje.

Logrado el control de un sector que siempre fue contestatario, domó literalmente a las universidades, y las colapsaron, dejando sin respuesta a instituciones que tuvieron pensamiento crítico, que adversaron las ilegalidades y dotaron al pais de una sociedad inteligente y democrática en su mayoria por otra decadente, desesperanzada, pobre y sin recursos para su reactivación y, porque no decirlo, en una clase nueva con pobreza crónica.

La comunidad universitaria sobreviviente tiene solo el recurso de la protesta retórica, comunicados sin efecto, sin capacidad de convocatoria, y en las recientes semanas cae en la celada de articularse con el regimen para reconstruir la pérdida física de sus campus bajo la apariencia que son dirigidos falsamente por las autoridades universitarias, ejercen sus acciones sin disimulo  para dar la impresión de la reconstrucción oficial de la infraestructura pérdida, de sus laboratorios, e instalaciones docentes las cuales afectaron mortalmente los procesos de docencia e investigación. Solo sobrevevive la universidad en apariencia, con algunos programas académicos, y la informalidad de una educacion a distancia chucuta cuyos resultados son totalmente cuestionables desde el punto de vista académico y profesional.

Se plantea el llamado a clases, la inscripción de nuevos estudiantes, cuya selección la impone el régimen, es decir, entran potencialmente sus fanáticos para invadir los espacios, con la mente puesta en imponer la idelologia favorable al comunismo. Se prepara una retoma de la actividad académica sin recursos, sin la infraestructura adecuada, y un presupuesto administrado por el régimen, sin más de la mitad de la fuerza docente e igualmente, con estudiantes virtuales donde muchos se fueron o se dedicaron a otras actividades de supervivencia.

Frente a la gran complejidad de la educación superior, con una fuerza docente debilitada y menguado interés estudiantil, se protesta en hermosa prosa declarativa; se apresta para iniciar lo imposible, sus esperanzas imprimen la aspiración de reconstruir la universidad, de producir un nuevo modelo y retomar la actividad universitaria, aún reconociendo que lo hacen dentro de un escenario adverso ignorando la premisa que nada será posible con este modelo  de gobernanza y la unica posibilidad de reconstruir a futuro el sistema universitario es con un cambio de gobierno.

No se avizora dentro de las circunstancias políticas del momento cambio alguno, los dirigentes y activistas que se dicen de oposición, transaron con el régimen en negociaciones vergonzosas la supervivencia política y el compartimiento de un poder menguado integrado por los mendrugos que quedarán de las tan defendidas elecciones regionales que por fraudulentas e ignorando la ley y la Constitución las dan por buenas coincidiendo con la politica y práctica delincuencial del régimen, o al menos, de complicidad manifiesta.

Si se logra, como es deseable e imprescindible, el cambio de modelo, ¿cómo resolver el tema de dos centenares de universidades que no son tales?, ¿cómo reconstruir el sistema universitario? ¿Qué hacer para reconducir a millones de profesionales de mentira y adaptarlos a las competencias del mundo actual? ¿Cómo resolver el tema de la proliferación de planes de estudio sin pertinencia? y ¿cómo retomar la investigación y reconstruir el tejido académico?. En realidad son respuestas complejas frente a un mundo univesitario que está cambiando de manera global, la realidad es que muchos jóvenes no quieren ser universitarios, sino simplemente entrenarse lo mas rápido que se pueda con habilidades profesionales focalizadas en la coyuntura laboral.

Solo son unas ideas al respecto que nos llenan de temor e incertidumbre, recomponer el sistema universitario significa prever la debida estratificación de sus objetivos, por ejemplo, docenas de universidades territoriales o estadales se han multiplicado con los mismos objetivos y carreras, incluso con el mismo cuerpo docente. Docenas de universidades del Estado conviven en  la misma ciudad con estructuras universitarias tradicionales, universidades experimentales que ya no lo son, tecnológicos que son universidades. Creemos que llegó el momento de estudiar la creación de las universidades de cada estado federal dentro de un subsistema regional adecuado, definir a las universidades nacionales con otros objetivos profesionales y potenciarlas hacia sus verdaderos fines: la investigación, desarrollo y formación de científicos, de proyectos innovadores acompañados de su pertinente acción social para el desarrollo de grandes centros de salud, tecnología y producción de conocmiento; además, favoreciendo el producto regional de las universidades regionales con la incorporarción a una educación cientifica de los mejores. Utopia, tal vez, pero  hay que repensar la universidad.

En un mundo ya globalizado, para muchos pareciera que está claro que la realidad mundial tiene cambios significativos en la educación universitaria frente a la explosión tecnológica y enlazado en redes, donde todo cambia, y la “big data” nos invade. La curva de aprendizaje cambió para la población laboral la cual está centrada en nuevas profesiones. Estamos hablando de la vinculación real, de necesidades de inversión y de nuevos enfoques, tales como: programas certificables montados en eficientes plataformas administradas por instituciones confiables y de credibilidad, asociados con proveedores tecnológicos que no son precisamente universitarios, sino  instituciones de alta tecnología sustentados en potentes desarrollos científicos que ya no lo producen las universidades.

Frente a ello la educación universitaria está dejando de ser una opción inmediata para las personas que  requieren insertarse en el mundo laboral cuyas competencias la universidad no las ofrece; su efecto es determinante, potenciado en nuestro caso, por la destrucción y colapso del modelo  universitario provocado exprofeso por el régimen.

Desde el punto de vista de lo que está sucediendo, la universidad que pretende reiniciarse es insostenible, frente a ello, responsablemente tenemos que desarrollar nuevas opciones o simplemente innovar y dejar la cosmética universitaria de reparar lo irreparable. Estamos hablando de una nueva universidad o modelo de universidad, que incorpore la formación integral, libre, flexible y de calidad, que permita su inserción en la sociedad del conocimiento actual. En realidad, la vision necesaria es otra, es de alianzas, internacionalización, articulación con organismos, instituciones, y corporaciones, de manera ágil y colaborativa, de competencia laboral, con nuevos planes para la formación profesional.

El futuro se modela con cierta probabilidad, frente al hecho que la población y sus aspiraciones siguen en crecimiento; que no desea volver a los mismos esquemas pasados de moda. Su diseño se llama transformación, miles de competentes diseñadores y expertos universitarios deben trabajar duro y sistemáticamente mientras los poderosos comunistas disfrutan de las mieles del poder, que no será eterno. Mientras tanto, en nuestros humildes gabinetes y la debida conexión positiva nos permita diseñar ese futuro universitario y desarrollar nuevas estructuras sostenibles en el tiempo de acuerdo al tremendo  desarrollo  cientifico tecnológico  actual.

Hagamos el trabajo, desarrollemos escenarios viables, prácticos, sólidos, científicos y humanísticos, aprovechando los recursos intelectuales al máximo, sin dejar de adoptar actitudes críticas, combativas y no dejarnos vencer por las fuerzas del mal, ni de modelos globalistas, cara oculta del poder antidemocrático.

En escencia la libertad se conquista, no es gratis, todo tiene su fin y el modelo político actual no podrá mantenerse, deberá ser sustituido para que la cultura, la ciencia y el humanismo avancen en un mundo transcomplejo y en un escenario de libertad académica.