sábado, 18 de diciembre de 2021

ITINERARIO UNIVERSITARIO EN TRES SIGLOS

 


Celebrar un aniversario antes de tiempo puede revelar muchas cosas, en efecto, el 22 de diciembre se inició el proceso histórico del desarrollo de la universidad venezolana la cual data de tres siglos. Un 22 de diciembre de 1721 el rey de España, Felipe V decretó por Real Cédula la facultad para que el Colegio Seminario de Caracas se constituyera en “Real Universidad de Santiago de León de Caracas” con las cátedras de teología de víspera, leyes, teología moral, filosofía, gramática de menores y música o canto llano.  Es decir, se inician las actividades universitarias bajo la figura de una universidad monárquica y colonialista, muy diferente en su misión y objetivos de la que creó el Libertador Simón Bolivar el 24 de junio de 1827 con el nombre de Universidad Central de Venezuela.

De acuerdo a este planteamiento se celebran a destiempo los trescientos años de la Universidad Central de Venezuela cuando en realidad fue creada institucionalmente en 1827, en todo caso, es el aniversario de la primera universidad en territorio venezolano cuyas características fueron de origen monárquico, colonialista, eclesiástica y clasista. En fin, no es un tema que afecte la larga trayectoria universitaria, pero vale la pena hacer algunas disquisiciones al respecto.

Por decisión papal al año 1725 [1] .se declara erigida la “Real y Pontificia Universidad de Caracas” y en tal sentido, el Obispo de Caracas, Monseñor Escalona, declarará “erigida, instituida y fundada dicha Universidad ubicada en la antigua sede del Colegio Seminario de Santa Rosa de Lima, ubicado al lado sur de la antigua plaza mayor de la ciudad de Caracas.

Es en 1819 cuando el Libertador Simón Bolívar propone la Constitución de la República, y en su gloriosa intervención ante el Congreso Constituyente en la ciudad de Angostura da origen a la República.  En ese entorno  republicano se crea en 1821 en la primogénita ciudad de Cumaná  la Universidad de Cumaná y, es en 1827 cuando se inicia un proceso de cambio y transformación de las universidades; se reforman los estatutos universitarios y se elaboran los reglamentos universitarios los cuales fueron promulgados por el Libertador instaurando de esta manera el primer cambio significativo en la educación superior y a la sazón, transformando a la Real Universidad Santiago de León de Caracas en Universidad Central de Venezuela y se designa rector al Dr. José María Vargas quien inicia inmediatamente la reforma de la universidad, crea simultáneamente la facultad de Medicina, y se promulgan los   correspondientes estatutos.

A partir de ese momento histórico la universidad inicia sus procesos de cultura y desarrollo de la era republicana, y comienza a fluir a lo largo del siglo con sus particularidades y los ajustes naturales de sus objetivos. Es hasta 1873 cuando se promulga un decreto declarando la independencia de la universidad del Ejecutivo Federal y se establecen las bases para su nueva organización, génesis de la autonomía universitaria.,

En esa época se hace presente la promulgación de nuevas constituciones con sus efectos sobre la educación, especialmente la universitaria por sus posturas críticas y estimuladoras de la innovación. En variadas ocasiones, las acompañan de protestas renovadoras tal y como ocurrió en 1912 cuando se producen conflictos estudiantiles contra el gobierno dictatorial y de sus políticas restrictivas en el área académica, las cuales conducen al cierre temporal. Más adelante, la disolución de las asociaciones estudiantiles, luego ampliadas con la represión a la Federación de Estudiantes y la consiguiente toma policial violando los espacios universitarios.

Es conocida la postura de la generación del año 28, universitarios de boinas azules en contra de la dictadura gomecista conducente a la protesta inteligente lo cual endurece las posturas de los extremos y lleva a la cárcel a los lideres del movimiento, pero que, indirectamente fortalece su formación universitaria, y el espíritu libertario que marcará al siglo XX. Ya para 1941 se debate sobre la transformación y situación de la universidad venezolana las cuales vienen acompañadas de nuevas propuestas educativas centradas en la lucha contra el analfabetismo, el mejoramiento gremial que conduce a, deliberar y protestar por nuevos decretos oficiales restrictivos al desarrollo universitario.

Independientemente de la controversia, la universidad siempre ha sido crítica y buena adversaria del Ejecutivo Nacional y de sus políticas de maniatarla a sus intereses como, por ejemplo, los intentos de cambio llevadas a cabo en 1953 en una deformada Ley de Universidades. Ese periodo está caracterizado por una amplia y clandestina movilización estudiantil que llega a nivel de liceos y que contribuyó por diversos motivos, (incluyendo los netamente políticos) a la huelga universitaria en una fecha significativa del 21 de noviembre de 1952 originaria al derrocamiento del gobierno en 1958.

Desplazado el gobernó dictatorial por otro de transición, se conforma una Comisión Universitaria para modificar el estatuto de funcionamiento de las universidades lo que permite el rediseño de ellas sustentada en la autonomía universitaria, la cual viene acompañada de la contratación de profesores de alta preparación, la apertura popular de la universidad y, la creación de nuevas universidades. Se entra en un periodo de revisión de la educación universitaria concretando el sistema de admisión y la gratuidad de la educación superior, promoviendo la respectiva reglamentación en las universidades.

Después que se instala un gobierno democrático para el año 1960, las luchas estudiantiles asociadas a la agitación ideológica se profundizan dentro del marco de un gobierno debatiéndose con la guerrilla cuyos focos intelectuales se agruparon preferentemente en la Universidad Central de Venezuela y que por cierto han tenido un efecto directo años después a contribuir a erigir al régimen actual.

Con una nueva Constitución en los inicios de un periodo democrático, se perfila el desarrollo universitario dentro de un sistema educativo normado por el Plan de la Nación, surge el debate constructivo y el nombramiento autónomo de autoridades universitarias sustentado en elecciones internas por parte del Claustro Universitario.

Ya para 1969 un nuevo gobierno estimula el proceso de internacionalización centrado en el Convenio Andres Bello, y bajo una nueva Ley de Universidades se norman las actividades universitarias. Ello estimula el debate, la controversia y consecuentemente manifestaciones estudiantiles las cuales son coronadas con la invasión del ejército en sus predios y violación de su autonomía.

Todo este periodo ha estado marcado de conflictos y reclamos gremiales reivindicativos por parte de docentes y estudiantes acompañadas de reclamaciones financieras en lo que se ha   llamado lucha por un presupuesto justo. En general, la universidad ha sufrido un cambio favorable con los gobiernos democráticos, incluyendo la “renovación universitaria. Todo ello ocurre cuando la alternancia política y libertades democráticas hacen que se logre ampliamente la incorporación de la población joven de procedencia popular al sistema universitario.

Entramos en siglo XXI con una larga historia de transformación, cambio universitario e innovaciones académicas, acompañadas también de conflictos y enfrentamientos conceptuales con el régimen actual, especialmente sobre los objetivos de la universidad, y. de su visión democrática, crítica y autonómica. En tal sentido, es necesario hoy día revisar objetivamente su funcionamiento dada la circunstancia que frente a importantes limitaciones impuestas por el régimen se ha fragmentado e intervenido indirectamente el sistema universitario con el efecto directo de pérdida de calidad, éxodo estudiantil y docente.

Una serie de factores han limitado la misión y objetivos universitarios dentro de la línea de tiempo de tres siglos. Dentro de su propia perspectiva en el presente es necesario estudiar esta nueva realidad considerando la visión prospectiva del desarrollo de las universidades a mediano y largo plazo y, presentar una innovadora concepción actualizada de su situación y, de su desarrollo en estos tiempos de modernidad y cambio. Reconstruir su visión, valores y objetivos nos obliga como universitarios a convocamos para llevar a cabo la propuesta de retomar el camino de la transformación y modernización universitaria a pesar de los obstáculos que enfrenta. La universidad nunca se ha detenido en una línea de tiempo de tres siglos y no lo hará ahora a pesar de su intervención temporal por parte de un régimen que intenta someterla.


 



[1] Cronología histórica de la educación venezolana

Ramón Alexander Uzcátegui Pacheco y Luis Bravo Jáuregui Memoria Educativa Venezolana enero 2021, Caracas, Venezuela

 

sábado, 11 de diciembre de 2021

MODERNIZACION Y CAMBIO UNIVERSITARIO

 Es reiterativo la aspiración universitaria de invertir el tiempo necesario para preparar un serio programa de modernización y transformación universitaria para la nueva universidad, ello, frente a la perspectiva de que ya la universidad no es lo que solía ser, es decir un campus democrático, critico, creativo, innovador, plural, cultural y ductor de un país, claro, más allá de la formación de profesionales e investigadores. La universidad ha sido intervenida sistemáticamente por el régimen y poco a poco cambió su misión, visión y objetivos. Frente a ello, se requiere un cambio del modelo político para retomar esas características, mientras tanto, contribuyamos a formular un nuevo modelo de universidad acorde a los tiempos y a los significativos cambios sociales nacionales e incluso globales.


Persiguiendo la visión de Benjamín Franklin  para la educación superior en los albores de la independencia norteamericana, su visión modelaba los objetivos del nuevo mundo con el deseo expreso de mantener la incipiente democracia y avanzar en el desarrollo de la ciencia dentro de la perspectiva de conceder ampliamente el acceso a la educación superior y fomentar más allá de las profesiones, la ciudadanía activa; con visión de futuro afirmo:


  “..nada más importante para el bien público que formar y entrenar a la juventud en la sabiduría y la virtud. Los hombres sabios, y buenos son, la fuerza de un estado, mucho más que las riquezas o las armas, los cuales, bajo el manejo de la ignorancia y la maldad, a menudo traen miseria en lugar de proveer la seguridad de un pueblo” 


Siguiendo entonces estas formidables reflexiones, la necesidad de retomar la universidad es necesaria para dirigir los esfuerzos en estos menesteres ciudadanos, y para repensar la universidad en estos tiempos de necesario cambio.


La generación de reformas universitarias a finales del siglo XX se caracterizaron fundamentalmente por cambios en los modelos de financiamiento, en la exigencia de la búsqueda de eficiencia a través de la implantación de sistemas evaluativos y de atención a las presiones por relaciones más estrechas con el sector productivo. Agencias internacionales como la UNESCO y el Banco Mundial tuvieron un papel importante en la introducción en el discurso para la agenda de transformación, con los diferentes matices que la caracterizan, 


Vale la pena destacar el fenómeno de la globalización, y los nuevos paradigmas como sociedad de la información, sociedad del conocimiento,  y su complejidad los cuales imponen a la educación superior nuevas formas y retos, en los que se comienzan a gestar nuevas modalidades de universidad, entre ellas la universidad virtual y la universidad corporativa al que en consecuencia, se le exige que se transforme-; sin dejar de resaltar también, que comienza a surgir un mercado educativo de carreras y programas de educación que pondrán en apuros a los propios sistemas nacionales de educación superior.


Estos nuevos fenómenos de cambio que están irrumpiendo con fuerza en el siglo XXI tienen que ver por un lado con las exigencias de la globalización económica, de calidad, pertinencia, competitividad y ampliación en el acceso a la universidad, mientras que, otros aspectos, tienen que ver con los requerimientos de la globalización educativa y, por lo tanto, de la internacionalización como forma activa de responder a la sociedad del conocimiento. La modernización del sistema de educación superior es fundamental, para abrir nuevos espacios de competitividad y pertinencia social, se precisa lograr transformaciones en los sistemas de educación superior frente a los retos que impone la nueva sociedad. 


El modelo tradicional de universidad no resiste a las exigencias de las nuevas realidades, requiriéndose una reconfiguración conceptual de su actuación y nuevas prácticas que permitan a las Instituciones de Educación Superior vincularse a su entorno. En este sentido, se deben arbitrar mecanismos innovadores; para ello, es necesario adoptar una cultura emprendedora que explore las oportunidades de producir cambios, todo ello sujeto a un plan derivado de un análisis producto de una investigación formal de la realidad universitaria en particular, sin dejar de lado la perspectiva del entorno educativo, el desarrollo del país para el caso de Venezuela, y su vinculación internacional.


A través del análisis de las diferentes corrientes del pensamiento sobre la educación en general, y consecuencialmente la revisión de los problemas de la educación superior se identifica el impacto de los nodos convertidos en los principales obstáculos para la transformación y modernización universitaria. A través de la experiencia en la dinámica universitaria, se propone una propuesta preliminar para darle forma a un proyecto definitivo financiado por organismos nacionales e internacionales destinados a la construcción epistemológica que facilite la definición de las líneas estratégicas para la formulación científica de un Modelo de Universidad que persiga el cambio y modernización de la educación superior. 


La sociedad debería poder contar con un sistema universitario encargado no solo de generar y transmitir conocimientos, sino que sea capaz de tomar conciencia de la transición, analizar sus implicaciones y encontrar la fuerza autónoma para su autotransformación. De otra manera, el sistema educativo se convertirá en un freno al despliegue del potencial de modernización de nuestras sociedades incluso dentro de un cambio de modelo político. Si no se da el cambio hoy, mañana todavía se estarán egresando profesionales desligados y desactualizados a las nuevas realidades. 


Esta dinámica de cambios, nuevas exigencias y demandas se depositan en los sistemas universitarios, imponiendo una nueva generación de reformas que producen un «papel clave tanto en la generación y movilización de conocimientos como en la formación de sujetos con capacidades de desempeño creativo con el nuevo entorno». 

Es imprescindible la revisión de los procesos académicos, financieros, administrativos y de pertinencia social acompañados de una evaluación de la calidad, y sobremanera, de las necesidades del país. La universidad debe cumplir con las expectativas de la sociedad en la cual se inserta, en función de sus demandas de formación de recursos humanos de alto nivel en áreas prioritarias para el progreso nacional, de los avances de la ciencia y la tecnología para la inserción del país en forma competitiva en la sociedad y, del acercamiento universidad-comunidad mediante el reforzamiento de programas de extensión y otros similares.

Frente a estos antecedentes, en mayor o menor medida “se deben elaborar estrategias de revisión integral que resulten justas, equilibradas, realistas y pertinentes acordes con los avances del mundo, así como también con los requerimientos de la sociedad, buscando canales de interrelación y a la vez, relegitimando su papel como generadora de conocimientos y motor de cambios de la sociedad”.



En atención a ofrecer un análisis sobre las múltiples propuestas que en materia de reforma universitaria se han generado en Venezuela y en general en América Latina, es necesario establecer cuáles son los principales aspectos que interactúan en el tema de reforma universitaria, al detectarse una búsqueda sistemática de los caracteres, antecedentes y factores que interactúan como variables de análisis. En este sentido, se requiere analizar los principales mecanismos que propicien el proceso de transformación universitaria; así como los elementos que permitan configurar una metodología para llevar a cabo el cambio, especialmente, en los aspectos relativos a la gerencia universitaria En el sentido de satisfacer esta inquietud investigativa, es necesario ordenar los aspectos básicos e implícitos en el tema de modernización y transformación universitaria; llevar a cabo un análisis, con la utilización de recursos conceptuales y técnicos que ofrece la Ciencia y establecer las principales características, mecanismos y elementos que impulsen los procesos..

El Sistema educativo venezolano adquiere un gran desafío en lo que se refiere a una revisión integral mediante acciones enmarcadas en una alta complejidad y por lo tanto para solucionarlo se requiere de cambios profundos: políticos, económicos y sociales enfocando el problema dentro de una visión de totalidad, sistémica-globalizadora, integradora, donde todos los elementos del sistema educativo sin descalificación o exclusión de ninguno de ellos, sean considerados para la elaboración de paradigmas y proyectos de acción a mediano y largo alcance, integrales, flexibles, actualizados, definitivamente comprometidos con el cambio permanente y puestos al servicio de una sociedad democrática, solidaria, justa productiva, centrada en el desarrollo autosustentable y armonioso