sábado, 28 de enero de 2023

 

CRISIS UNIVERSITARIA Y VINCULOS LABORALES

Genaro Mosquera

 


La universidad venezolana está sumida en una profunda crisis en su misión y objetivos cuya génesis es producto de la estrategia interventora del régimen y de los efectos  economicos y culturales que ella produce. Mas allá de la humillanate remuneracion de su capital social, la  perdida de infraestructura, las limitaciones estructurales, y  el abandono del campo universitario (como consecuencia de la ausencia de recursos y años de parálisis producto de las restricciones financieras y la pandemia), han conducido al exodo del personal docente y de investigacion, incluyendo a estudiantes que, ante la crisis de motivacion y necesidad de sobrevivencia potencian la accion de no poder continuar sus estudios y muchos se marchan del pais.

 

Uno de los aspectos relevantes de tal situacion fue la estrategia oficial de apoderamiento e ideologización de las universidades, su efecto directo de la paralización la comunidad se ha desenvuelto en un entorno hóstil marcado por la intervención académica, la dependencia del personal a reglamentos unilaterales, control centralizado y degradante política de remuneracion. No dejan de ser importantes las limitaciones curriculares, merma de la calidad educativa, incluyendo la limitacion de costos complementarios asumidos particularmente por los docentes para el traslado, adquisicion de equipos y materiales de estudio.

 

Las reflexiones anteriores marcan la tendencia de la pérdida del sistema universitario, ya no solo como consecuencia de las limitaciones anotados, sino que se está creando otro sistema que, desde el punto de vista de la autonomía, de la misión y los valores universitarios está cambiando muy rápidamente. La comunidad observa como el sistema universitario se convierte en otro, caracterizado por la pérdida de la autonomía, misión y valores. Una reflexión sobre este particular determina la necesidad imprescindible de cuestionar el modelo político puesto en práctica por el régimen lo cual obliga a repensar fórmulas de recuperación en un entorno democrático, es decir refundar la universidad, incluyendo la educación en general y la recomposición de los egresados mal formados.

 

Si se examina el asunto en un entorno internacional, el caso Venezuela se inscribe en un sistema que también está cambiando como consecuencia de la mutación de objetivos y metas, especialmente estudiantiles cuyo comportamiento marca nuevas tendencias producto, ya no solo de restricciones ideológicas, culturales y de vínculos con el desarrollo tecnológico actual. Las universidades de variados países están sujetas a un cambio en su entorno, el incremento significativo de las matrículas, acompañado del incremento del costo de mantener las universidades.

 

Se aprecia que la reinversión en las universidades disminuye significativamente, la investigación se hace global y multidisciplinaria bajo control de grandes corporaciones. Las consecuencias financieras de estas tendencias se profundizan con un cambio de conducta y determina que sus actividades tiendan a hacerse no sustentable en el mediano plazo y consecuentemente, también se plantea el objetivo fundamental de ir a una reformulación universitaria.

 

Este efecto alcanza a los egresados de las universidades que logran después de muchas peripecias salir del sistema como licenciados, incluso postgraduados, pero las perspectivas de inserción en la sociedad productiva se ven mermados, incluyendo el ingreso salarial cuyos montos no garantizan las expectativas y sus aspiraciones económicas y sociales. Información confiable de las universidades, independientemente de su administración, bien sea publica o privado, han obligado a financiar los estudios estudiantiles y la tendencia general es que sus egresados no puedan amortizar de manera adecuada el costo de la carrera. Por ejemplo, en países desarrollados la política de otorgar créditos y becas a recuperar después la inversión acumulan acreencias significativas que hacen casi imposible su amortización y la morosidad sube indiscriminadamente,

 

En el caso norteamericano, el gobierno federal siempre ha privilegiado de acuerdo con la Ley de Educación Superior la cartera de préstamos estudiantiles que se ubicó el pasado año en más de 110 mil millones de dólares y la deuda por morosidad aumentó más de la cuarta parte superando incluso las deudas por hipotecas, y de créditos personales, por tanto, el gobierno federal se ha comprometido a comprar casi el 90% de la deuda el cual se ha estimado en 890 mil millones de dólares. Estas estadísticas oficiales no gritan sostenibilidad. De hecho, los números y la retórica recuerdan la burbuja inmobiliaria; demasiados estudiantes solicitan financiamiento para pagar un precio demasiado alto por sus carreras, y que por lo demás, las profesiones se están haciendo rutinarias, poco atractivas, y no garantizan empleo y, si lo obtienen los ingresos son marginales y la tentación de abandono de los estudios se hace evidente.

 

En el caso venezolano las pocas veces que se otorgan becas sus montos son humillantes e inútiles, y no existe la posibilidad de financiar carreras en el caso de la universidad privada cuyas matriculas son cargadas al presupuesto familiar y a través del pago derivado de un empleo marginal, o producto del emprendimiento de moda, es decir, actividades manuales o de comercio especulativas reduciendo de manera importante el pago de sus estudios. A ese problema hay que añadir un factor que por lo demás no se ha tratado seriamente, pero que es clave, se trata de la cultura. Es evidente que los universitarios han perdido las habilidades de pensamiento crítico lo cual quiere decir que, se aprecia con facilidad la deficiencia cultural para defender claramente un argumento, interpretar adecuadamente un libro, comprender las herramientas cada vez más complejas de la tecnología y menos aún, interpretar documentos de orden técnico, jurídico o incluso de una tabla de resultados financieros o estadísticos. También es posible apreciar que incluso en universidades de mucho nombre el pensamiento crítico brilla por su ausencia,

 

En general la respuesta pragmática a esos solo dos factores, es decir, percibir un empleo con salario adecuado o de interpretar de manera critica los resultados de una gestión ha hecho que  se haya  abierto la necesidad de aprender nuevas habilidades, dejar de lado la carrera universitaria tradicional con ligeras excepciones, y por ende, el titulo que ha perdido su significación; se tiene como una especie de medalla al mérito frente a la realidad de que solo desean ser emprendedores o  incluso ingresar en grandes entidades empresariales. A estas últimas francamente no les importa el grado académico, sino que los aspirantes tengan una habilidad nueva y conveniente a sus competencias y tareas, de tal manera, que las personas buscan como demostración de competencia otro tipo de certificado para lograr una posición con sueldos relativos, pero con bonos en divisas complementarios a su productividad.

 

Se abre entonces un mercado competitivo, de nuevas habilidades utilitarias y, la juventud ya lo sabe, emigra de sus centros de estudio y comienza a mirar programas cortos, baratos y de calidad cuyos planes son ofertados masivamente por instituciones cuyos objetivos son certificar habilidades laborales focalizadas en especificaciones estrechas de las organizaciones demandante.

Todos estos elementos revelan la necesidad de repensar la universidad, de formular un proyecto de reconstrucción que tiene que ver con el comportamiento organizacional asociado al uso de la tecno educación y el viejo vínculo universidad-instituciones-sector productivo. En ese sentido, se plantea abordar los temas del mejoramiento profesional haciéndolos compatible con los requerimientos de la triada mencionada a despecho de las profesiones tradicionales. Surge entonces la diatriba de reformular  la  universidad orientándola firmemente hacia la educación para el trabajo apostando a estimular a los estudiantes con la oferta de carreras con futuro y a la investigación apoyando , a la certificación profesional con nuevas habilidades con un diseño curricular más dinámico y acreditable a las profesiones elegidas fortaleciendo el vínculo con los sectores sociales y productivos, sometiéndolas a un ajuste permanente que combine el trabajo y la investigación  con el estudio, que flexibilicen la construcción de planes de estudios acordes con las necesidad coyuntural sin perder de vista la misión fundamental de la universidad.

Cada universidad, tiene la necesidad de evaluar su gestión, revisar e integrarse para lograr nuevos objetivos locales, estadales, nacionales e internacionales a diferentes niveles profesionales y de investigación tomado de la mano con los requerimientos sociales, del sector productivo y sus relaciones estratégicas con las corporaciones de producción de tecnología,

Ante un nuevo esquema los estudiantes deben rescatar sus motivaciones, y lograr el apoyo de diversos segmentos para prosperar en la educación superior tomados de la mano de nuevos objetivos, con reglas claras y una visión de futuro que los hará necesarios dentro de la reconstrucción de sus instituciones, potenciar sus vínculos laborales y de emprendimiento en beneficio no solo personal sin del país nacional inscrito en un entorno democrático y liberal.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

 

GERENCIA PÚBLICA Y ANÁLISIS DE DATOS



Genaro Mosquera

El avance de la tecnología en los últimos tiempos ha potenciado a los sistemas informáticos y fortalecido la capacidad del análisis de datos. Ha dotado de poderosas herramientas a los profesionales para interpretar la enorme cantidad de datos que produce la sociedad moderna dentro de una visión que pudiera denominarse “Big Data” nuevo concepto que hace ya tiempo denominábamos el análisis de los grandes números. 

Estas herramientas han permitido generar gran valor a los sectores económicos incluyendo por supuesto a la gestión publica los cuales han creado paneles informativos de gran alcance en tiempo real facilitando la instrumentación de la inteligencia artificial. Este último como concepto para calcular la frecuencia de ocurrencia de preferencias  dentro de un segmento de alta probabilidad de variables que definen el perfil de los individuos y por supuesto, de estructuras organizacionales y de mapas de comportamiento, bien sean, empresariales, gubernamentales o incluso geo espaciales y climáticos, de ahí, su enorme potencial y valor económico cuya visión predictiva se apoya en estos sistemas adquiriendo un gran valor agregado para la toma de decisiones permitiendo la optimización de los  recursos lo  cual es ampliamente apreciado para la gerencia moderna.

Las aplicaciones derivadas de tales herramientas en el sector público están siendo instrumentadas paulatinamente, aceptando su impacto y aprovechando sus aplicaciones para la toma de decisiones basadas en el resultando del análisis de los datos de individuos, empleados, agencias locales, estadales, nacionales e internacionales orientando el mismo hacia la optimización de las operaciones de gobernanza. De este enfoque se desprende la necesidad de adoptar una visión analítica sobre las bases de datos generados por la actividad social y de las acciones de un gobierno cuya respuesta en tiempo real les ofrece la oportunidad de tomar medidas prioritarias e informar de sus intervenciones rápidas a la comunidad cuando así lo exijan las prioridades en búsqueda de la eficiencia y logros en la productividad de la cosa pública.

Este cambio de enfoque obviamente moderno  permitirá a los individuos, a sus organizaciones y  a los entes oficiales acceder en tiempo real  no solo  a su información particular, sino que les permitir analizar los registros estatales con eficiencia y,  comunicarse con su administración de manera expedita y confiable, no solo  individualmente sino estructural y organizacionalmente marcando la diferencia  al establecer bucles de retroalimentación en las aplicaciones de los niveles de información  confiables y no interesadas a las comunidades y a los organismos sociales.

Es evidente que la toma de decisiones derivadas de las estadísticas generadas en cada estrato dependerá de que tan bien sean confiable sus datos y en consecuencia el análisis resultante, de tal manera que se requiere una gran madurez profesional para lograr la necesaria confiabilidad y expansión de las herramientas de Análisis de Datos y de su análisis resultante. En ese sentido, se requiere de una estrategia para el manejo de los datos y resolver los obstáculos informativos para garantizar que las herramientas usadas reflejen la realidad y puedan enfrentar con claridad la calidad de la data resultante de la composición de variables, de los sistemas y de los obstáculos que seguramente se presentan en la interpretación de la data para generar información confiable sobre la base de indicadores de riesgo apropiados en la toma de las decisiones

En general la gerencia publica moderna ha resuelto estos desafíos a través de la implementación de programas de cambio y la aplicación de la necesaria inversión para integrar el uso de la data y de su análisis en sus esquemas de funcionamiento. El espacio global del análisis de datos está evolucionando cada vez más rápido gracias a las tecnologías emergentes y a la innovación de los lideres de las organizaciones innovadoras los cuales son sometidos a un entrenamiento permanente a través de programas de formación a nivel superior que permiten acelerar la madurez de las metodologías y el uso de los sistemas avanzados ya disponibles en el mercado informático,

El desarrollo e implementación de los nuevos sistemas requieren el establecimiento de las prioridades necesarias ajustadas a las estrategias de la organización gubernamental y de su impacto en la población, todo ello en perfecta sincronía con las políticas públicas adoptadas dentro de las cuales se destacan la seguridad nacional estratégica, la seguridad pública, la justicia, la justicia electoral, los temas de la educacion y de la pobreza,

Estas estrategias deben construirse mediante un plan de desarrollo sostenido dentro de dichas estrategias y los mecanismos de financiamiento, sin dejar a un lado la calidad de la data la cual tiene que ser confiable, independiente de no mentir con las estadísticas basado en un proceso científico de investigacion metodológicamente bien diseñado dentro  de un entorno de claridad presente en cada variable que sea recopilada. Esta garantía debe concentrarse en un ente independiente del estado como son los institutos nacionales y regionales de Estadística los cuales deben recoger la data, analizar las unidades dentro de un dominio de los estudios, calibrar la calidad de cada variable y publicar la verdad y nada mas que la verdad sin interferencias oficiales interesadas, de tal manera que generen confianza en la comunidad social y económica.

Como soporte operativo se hace necesario armar equipos multifuncionales en programas donde los expertos identifiquen y certifiquen la data, se alineen a objetivos y definiciones y permitan con claridad la conceptualización plural, objetiva y exacta de los instrumentos de investigacion, recolección   y tratamiento de datos para someterlo a análisis preliminares antes de ingresar a las redes de bases de datos que originan el tratamiento de la ¨Big Data¨ y de su respectivo ¨Data Analysis¨.

En aquellos países que han  entendido claramente  la misión de los enfoque relatados se ha compaginado la gran tarea compleja de intervenir la experiencia pragmática y funcional con la transformación tecnológica la cual se alimenta de datos confiables, probablemente en el camino de la data original y el uso seguro en  las cadenas de bloques de data ¨Block Chain” las cuales se usan de manera significativa por parte de  los centros de excelencia integrados  por equipos especializados que auditan la calidad de la información cuya actividad garantiza la madurez analítica y de los resultados  al mezclar grandes bases de datos para uso generalizado. La creación de programas de Análisis de Datos en países con experiencia en tales enfoques ha permitido el diseño de esquemas funcionales absolutamente necesarios para garantizar la información, bien sean abiertos o cerrados, o incluso certificar con claridad la validez de las fuentes de información cualitativos o cuantitativos.

Este esquema funcional va a competir con algunos gobiernos que tergiversan, ocultan o manipulan la información ya no solo para aparentar el cumplimiento de sus políticas públicas sino con el fin manipular a las masas. Es evidente que el esquema planteado crea obstáculos enormes para lograr la creación de sistemas de “biga data” confiables contra los intereses de manipular la información, incluso de los sistemas electorales, muchos de ellos montados en sistemas informáticos de dudoso comportamiento sistémico. Frente a esa política, el desarrollo de planes estratégicos sectoriales requiere ir integrando sistemas confiables en contraste con las llamadas “fake news” que tergiversan la realidad, en otras palabras, la implementación de programas tomando en consideración las estrategias adecuadas pueden hace la diferencia entre una Gerencia Publica deficiente y una que toma de decisiones de bajo riesgo apoyado en la ciencia gerencial.

Las entidades públicas enfrentan barreras estructurales para avanzar en el sentido de disponer de sistemas eficientes de las bases de datos y de su respectivo análisis. Existe un problema de competencias, bases de datos parciales que están en manos de organismo funcionales con objetivos ideológicos, falta de talento o de disposición negativa que impiden o simulan las aplicaciones tecnológicas, es decir, sistemas parciales para los  temas de la burocracia gubernamental cuyos sistemas no están siempre al día, caídos o de difícil acceso lo cual requiere de un cambio  estructural importante para lograr la confiablidad requerida y enfrentar los desafíos incluyendo el acceso al talento sin desmedro de las restricciones políticas o incluso tomando en cuenta la complejidad de la burocracia y de sus liderazgos.

En los tiempos que transcurren, los gobiernos se deben ver obligados a cambiar de dirección, desarrollar  herramientas inteligentes, robustas y sencillas para canalizar un  porcentaje importante de tramites oficiales, entre estos, la modernización de los sistemas electorales electrónicos donde sus electores deben de disponer de registro electoral con  cuenta única ubicado en un bloque de seguridad y actualización  permanente de sus perfiles para ejercer sus derechos ciudadanos, con absoluta transparencia que permitan el ejercicio de la voluntad propia sin condicionamientos. Estos últimos aspectos adquieren prioridad para la confiablidad de la gerencia publica para la toma de decisiones efectivas de la gobernanza y la preservación de la democracia.