jueves, 25 de marzo de 2021

 





Por el camino de la amargura

Genaro Mosquera:

 

Para convencer hay que persuadir, y para ello, hace falta el análisis objetivo, discernimiento, y el derecho. Unamuno tenía razón, sin esos elementos no hay argumento que valga, por eso, insistimos en plantear una vez más las intenciones del régimen de reducir a la universidad a su medida, recortando, ajustando y retomando sus intereses comunales haciendo abstracción de la cultura, y en general, de las humanidades, e intenta imponer profesiones ajustadas a los modelos de gestión socialista. Entramos en la época de la barbarie con déspotas a la cabeza que desprecian al conocimiento, independientemente de que desde la liberación de la dictadura perezjimenista se impuso y se ha luchado por el principio de la autonomía universitaria, elemento básico para la creación y el pensamiento plural. sustentada por la integración de las ideas del saber tal y como decía Ortega y Gasset, ajustado a las épocas y ciclos históricos, no solo de un país, sino dentro de su contexto regional o global.

 

La estrategia del régimen avanza, pero la resistencia interna crece y la universidad comienza a retomar su direccionalidad, salir de la destrucción a la cual ha sido sometida, y también del plan de reducir brutalmente los ingresos para hacerles sentir a profesores y empleados que han llegado a la condición marginal, que sus salarios son iguales a los percibidos por cualquier oficio, o incluso, estos tienen mejores ingresos que los docentes. La consecuencia, previsible, los avezados, cargados con sus méritos profesionales se fueron, los menos, aguantando, y suportando el impacto en su nivel de vida. Ante la debacle, la reducción de la fuerza docente ha llegado a niveles nunca vistos, ha afectado a cátedras y escuelas las cuales se quedaron sin profesores, a pesar de la incorporación voluntaria de profesores jubilados, algunos de ellos convertidos en bedeles.

 

En un entorno deteriorado, con una infraestructura sometida a la destrucción, sin estudiantes y, ante el llamado a la reincorporación a las aulas, queremos saber, ¿Cómo se hará y en qué condiciones? De donde saldrán recursos para la reconstrucción cuando el régimen tiene una política contraria y la fuerza laboral está menguada y sin recursos para hacer una reingeniería de la universidad. Medidas parciales e incompletas harán de la vida universitaria un fenómeno marginal lo cual significa en la práctica el plan de intervención del régimen adicionalmente ha tenido el tremendo efecto de echar a otros países al conocimiento, la crítica y la voz universitaria disidente; neutralizando con hambre y falta de instrumentos a los que se quedaron.

 

La fórmula metodológica de emplear ante la emergencia viral la educación a distancia, es una entelequia. El intento de dictar clases por video conferencias requiere conceptos, lecturas, videos, talleres, evaluaciones y control académico Como se está haciendo no se fundamenta con métodos y objetivos claros, en consecuencia, son altamente ineficientes. Se ha soslayado un método que en países desarrollados alcanza al menos la mitad de población estudiantil, pero cuyo contenido profesional  ha sido diseñado tomando en cuenta la pertinencia de cada asignatura, la construcción de un modelo curricular por competencias, el diseño de contenidos y sílabos correspondientes; apoyo audio visual, literatura especializada obligante y complementaria, control académico del aula, evaluaciones objetivas, y finalmente, el logro de metas y objetivos cuantificables usando plataformas debidamente validadas y desarrolladas con subrutinas de administración de actividades, apoyadas en unl sustento tecnológico apropiado y en sistemas de comunicación, e información de alta eficiencia. Todo eso no se cumple en el país, ha sido imposible de instrumentar, y por supuesto, sin el debido entrenamiento a docentes que de por vida han expuesto a viva voz sus conocimientos, anécdotas, vivencias y maneras de construir el conocimiento, entre ellos, la larga discusión que sin ver los ojos de los estudiantes el tema se hace imposible.

 

Esa vía, no funciona, es una gran mentira, fraudulenta como todo lo que maneja el régimen porque induce a hacer creer que un sujeto dispone del conocimiento recibido, pero no lo tiene y se lo hacen creer. Si un estudiante es sometido al desarrollo de un plan de estudios con las características anotadas, ni siquiera sabe que no tiene competencias. La realidad le dirá lo contrario, pero engrosará el éxito simulado del régimen en sus estadísticas fantasiosas y, finalmente, lleno de orgullo, negará sus deficiencias, incontrastables con sus pares de otros lares y serán como simples aprendices de algo que les quedó grande. Esa es la realidad, sumado a los objetivos de un régimen que por encima de todo desprecia la universidad, a las personas, y solo desea imponer su visión fanática e ideológica para incorporar a los egresados como funcionarios públicos, fanáticos de un sistema depravado y corrupto donde la ética y los valores se perdieron desde hace ya mucho tiempo.

 

Toda la argumentación está expuesta, el problema se conoce, los temas han sido debatidos. Las prioridades de acción están condicionadas para resolverlos y lograr un proceso educativo aceptable a los tiempos y competencias que corren en la vida moderna. El esfuerzo de reconstrucción requiere de una nueva estrategia y un plan. Nada hacemos con iniciar un esfuerzo chucuto para complacer a los estudiantes para el regreso a clases presenciales sin conocer la dirección de lo que se obtendrá, habrá que planificar una acción enmarcada en un programa curricular mixto fortaleciendo los sistemas de comunicación, tecnología e información, pero no será suficiente, el plan de reconstrucción de la infraestructura requerirá recursos inmensos y debe ser objeto de evaluación, reingeniería, planes operativos y financiamiento, seguramente de organismos internacionales.

 

El análisis debe incluir el sistema de aplicación de recursos, lograr remuneraciones competitivas internacionales, calidad de vida académica y personal competente, reevaluación de competencias y conocimientos, actualización de objetivos, contenidos y alcance acoplados a la época tecnológica, pero, sobre todo, revisión organizacional de toda la educación universitaria. La educación universitaria pública ha crecido hasta la exageración con pésima calidad, se ha desparramado por el territorio nacional, sus autoridades son como generales, incompetentes y su número ha crecido. Están presente en casi en cualquier lugar del territorio, con el agravante, que muchos de ellos, no tienen el perfil adecuado, y otros que probablemente lo tengan no desean ser renovados en sus cargos, violando leyes y reglamentos y tampoco, reconocen su responsabilidad. Es un tema de grandes decisiones porque su análisis debe conducir a la optimización, definición de funciones, alcance, reducción e integración institucional.

 

Todo ello requiere de estrategas que definan y presenten un cuadro de desempeño el cual esta condicionado al cambio del modelo político actual. Si no lo estimulamos y contribuimos a hacerlo, perdemos el tiempo, nunca podremos salir del hoyo en que nos metieron estos individuos resentidos, que miran a la universidad no como un centro de desarrollo e investigación, sino como. instituciones no convenientes a sus intereses y que, a sus recursos de capital humano los ven como adversarios, o más bien, enemigos.

 

La universidad como centro ductor comienza a aflorar y organizarse, a buscar conexión con líderes éticos y lícitos de la sociedad, está lista para convocar a grandes agrupaciones para la defensa de la universidad y de la educación en general. Al revisar estos últimos aspectos, concluirnos, que cambiamos el modelo usurpador, o se perdió la universidad como tantas cosas que han desaparecido como consecuencia de un sistema de gobernanza autoritaria, semejante a las del siglo pasado que nos han dejado sin país, exhaustos, acompañados de abulia y marginalidad.

 

No es posible vivir sin educación, mucho menos mediatizada, si no hacemos lo que tenemos que hacer, contribuimos a la destrucción del país que ya toma la forma impuesta por los intereses antinacionales, conectados a un sistema global corrompido y aprovechador. Manos a la obra ciudadanos y salgamos de este camino de la amargura.

 

sábado, 20 de marzo de 2021

¿HASTA CUANDO PADECEMOS?

 


Genaro Mosquera:

Los impactos de las políticas del régimen usurpador se hacen sentir a lo largo y ancho del país, incluyendo, las repercusiones que tienen las campañas en el exterior a favor de los movimientos globalistas, especialmente dirigidos por connotados dirigentes de la nueva izquierda radical. Se aprovecha el régimen de la pandemia para fortalecer el aislamiento de la población y evitar la protesta pública. Mienten descaradamente con el impacto de la misma en la población. Juegan al malabarismo político usando como soporte electoral interesado a un grupo de políticos con visión restringida que les hace el juego para intentar como equilibristas permanecer en cargos sin funciones, pero que le garantizan su pedazo de pastel en el festín rojo.

Ese impacto conduce a perder la iniciativa, incluso la perspectiva situacional del venezolano común, el cual solo trata de sobrevivir; hace malabarismos con los pocos ingresos logrados, estira hasta donde puede los pírricos recursos haciendo trueques y vendiendo cualquier cosa para completar. Ya casi nada le importa, ni invertir tiempo peleando en el desierto o desandando pasos inútiles en protestas abortadas para lograr con prioridad alimentar a la familia sin tomar en cuenta, porque ya se olvidó de eso que llaman, calidad de vida.

La acción del régimen de imponer la contradictoria política de igualdad social afecta a la significativa mayoría de la población, dejando que un pequeño  segmento de ella, portadora de los recursos y poder se regodee  y haga aspavientos de su nuevoriquismo, del apoderamiento del aparato comercializador de bienes fuera del alcance de la mayoría, de espejos y baratijas exentos de aranceles  exhibidos en negocios ostentosos, comprando cuanta organización o infraestructura le parece atractiva en una operación gigantesca de lavado de dinero y que ya no pueden hacer tan fácilmente en el exterior.

El efecto complementario en la administración, alcanza a los universitarios donde una gran proporción de docentes e investigadores han migrado cargando con sus logros, experiencia, capacidad y títulos profesionales, obtenidos generalmente en universidades públicas y que ahora despliegan en el exterior con relativo éxito.

Docentes, investigadores y profesionales abandonaron las aulas criollas por laboratorios y centros de investigación en países que los han acogido. Gran parte de ellos, cuya estimación no se conoce con claridad, se calcula en algo menos de la mitad de la plantilla, muchos de ellos, solicitaron permisos no remunerados y emigran, pero otros, ni siguiera se tomaron el tiempo para ello, simplemente se fueron. Nadie habla de los excedentes presupuestarios que dejó la mitad de la nómina migrante y de esos recursos nadie informa entrando en contradicción con la narrativa de las cuentas claras. Se cuentan en cientos de miles los docentes que dejaron guindando a la población estudiantil la cual cambio de dirección, unos para contribuir con la supervivencia familiar, otros por actividades más terrenales y muchos, también se fueron,

Los docentes e investigadores que se quedaron, bastante de ellos jubilados, ven cómo se deterioran los centros educativos, viven con gran preocupación por el impacto de los pocos ingresos que perciben, y que ahora, el régimen intenta ingresarlo a las nóminas oficiales centralizadas por el llamado “sistema patria” que obliga al reclutamiento obligado, la carnetización o registro si desean percibir los pírricos sueldos y salarios de su trabajo o pensión. También, ven hipnotizados, como se ha perdido el sistema de seguridad social y ligan no enfermarse porque no tienen capacidad de pago para una atención especializada, donde incluso, mueren de mengua como consecuencia de la decidía o de la pandemia. Algunos pocos, reciben ayuda solidaria de familiares migrantes o de personas que han sido sensibilizadas por su estado de deterioro.

La miseria se carga a cuestas, las motivaciones de cambio no tienen prioridad frente a la esperanza de vida y el acomodo a nuevas realidades; pero no todos están conformes, iniciaron desde meses la lucha por el reclamo salarial, gesto inútil porque no se ha entendido que tal acción es política de estado, es decir, disminuirlos, golpear sus ingresos hasta ponerlos de rodillas y transformarlos en pobres de solemnidad, llevando a cuestas un ropaje desgastado y solo les queda el conocimiento adquirido que se va haciendo cada vez menos actualizado.

La pluma, única arma útil dispara frases y arengas, primero en defensa de sus ingresos, sin éxito, luego, la denuncia por la persecución y pérdida de libertad, incluso, recuerdan la libertad de catedra como bien precioso que se diluye, presta ayuda con esfuerzo servicial a los ambientes educativos deteriorados. La ausencia de estudiantes que reclaman su incorporación a las aulas no tienen el hábitat adecuado, ni el soporte académico que ha sido destruido a propósito por los genios del mal y los enemigos de la cultura

En ese ambiente, la reacción va de la indiferencia al derecho de reaccionar, argumentando y protestando mediante instrumentos legales que no son respetados; va con la mano señalando y demostrando la ilegitimidad de origen del régimen y de las acciones contra la educación democrática. Observan cómo se destruye el sistema, como se hace permisiva la invasión de la delincuencia en los campos universitarios y como la depredación invade sin límites la cual contribuye a la imposibilidad para su recuperación por muy buena voluntad de reincorporarse a sus actividades con una vocación admirable de servicio público.

A pesar de la visión nublada por la realidad impuesta, surgen destellos de reacción, de dura crítica y de involucramiento para intentar superar tanta desgracia. Contados académicos comienzan a vencer la apatía y como células se niegan a ser invadidos por el cáncer rojo. Invocan valores éticos y morales, buscan el apoyo de luchadores sociales que no se rinden, a pesar de que han sido ignorados y machacados por una oposición que se cree gobierno y en realidad, solo son complemento de un régimen oprobioso que más allá de la ideología sirve solo de parapeto y tiene motivación delincuencial.

A pesar de ser ignorados y acusados, personalidades de relevancia se mueven en el espacio social con lentitud, pero con pasos medidos van al encuentro de la academia, ya no en busca de actualizaciones y desarrollo, van en busca de los conceptos libertarios para llevar esperanza y acción a las mayorías montados sobre la base de sus organizaciones gremiales, sindicatos y federaciones; buscan vencer tanta abulia y apabullamiento con acciones radicales de cambio

Aparecen agendas y rutas de acción, el derecho vital por preservar la ciudadanía que cada vez más se diluye, que nos hace esclavos de intereses de países expertos en la expoliación y el desfalco con la complicidad de los capos que intentan gobernar. Comienza a despertar al gigante dormido de un pueblo, que está desorganizado como consecuencia que sus propios representantes así lo planearon, pero que, apoyados en el mensaje que amplía la  lucha salarial comienzan a abrirse al  deseo de revelarse contra los esquemas del régimen el cual ignora olímpicamente a la juventud que se ve sin educación y futuro, pero ellos saben que existe la imperiosa necesidad de defensa de la educación democrática y del rescate de la riqueza de un país que es entregada sin límites a quienes nos invadieron, protegiendo al robo y la depredación amparados por esquemas políticos basados en la mentira.

Los más circunspectos hablan de la necesidad de unión, de dejar a un lado intereses grupales por los nacionales, aparte de esa narrativa, esquivan cualquier acción concreta, pero como una adivinanza que ha sido puesta al descubierto, la sociedad comienza a privilegiar el tema de que no es posible negociar con delincuentes,  están claros que aquellos en cualquier nivel de una organización que se reúnan, y negocien con el régimen, no solo son culpables, que violan la Constitución y las Leyes, sino que contribuyen a la continuidad y legitimación del mismo.

Vemos con mucha preocupación la orientación neo moderna del régimen de ir progresivamente reduciendo a polvo a las instituciones educativas, especialmente la muy críticas como lo son las universidades autónomas y algunas experimentales; ya no se trata de centrar el tema en los menguados recursos asignados a las instituciones educativas que rompen con los esquemas autonómicos de autorregulación, sino la política de recursos humanos la cual pretende caprichosamente ser administrada por la “plataforma patria”. Quienes por largo tiempo han reclamado solo el aspecto presupuestario, buscan acuerdos con los despachos oficiales para mejorar y respetar la autodeterminación económica, pero   lo hacen sobre una falsa realidad. Simplemente, soslayan que sentarse con delincuentes a negociar cohabitan con un sistema usurpador. Es que no se dan cuenta, apoyados en cargos que no se han renovado que todo favorece la estrategia destructiva del régimen, haciendo abstracción de su propia responsabilidad.

El futuro está siendo construido, el venezolano, cualquiera sea su estirpe, no está dispuesto a dejarse atrapar y torturar eternamente. Su reacción es y será congruente con los principios democráticos, no va a ser reducido y ha comprendido que la acción adecuada es la de incorporar a la protesta a los oprimidos que ya han pagado su cuota de sufrimiento, y contribuir a expresar sus rebeldías en acciones renovadoras.  Nada es eterno en la vida, y mucho menos las sanguijuelas que han chupado la sangre nacional con la excusa de movimientos sociales igualitarios y que han hecho del crimen un motivo, que se han enriquecido groseramente apoyados por una estructura pretoriana que protege el chantaje, el control, el peaje y la coima.

¿Hasta cuando padecer como Cristo?, o morimos por la lanza del tirano o revertimos la situación en beneficio de nuestros congéneres y del propio país, el cual va aceleradamente en vías de extensión para integrar lo que eufemísticamente los actores del extremismo llaman la “Patria Grande Ya” cuya intención es meter en un saco a toda la sociedad democrática latinoamericana y del Caribe,