lunes, 5 de abril de 2021

 

De lo exógeno a lo endógeno



Genaro Mosquera:

 

En un intercambio  de ideas sobre el ejercicio de la reflexión política, un conocido miembro de la comunidad internacional sostenía, que es lamentable que la dirigencia que así mismo se llaman líderes políticos tengan una capacidad de análisis más bien limitada, no como consecuencia de su experiencia, o formación, sino más bien, por mirar a su entorno endógeno como referencia, y en consecuencia, pierden la visión general ,y por lo tanto, sus acciones, más bien parroquiales dejan de tener efectividad en sus planteamientos operacionales. La visión se amplifica con el entorno exógeno, visto como análisis del comportamiento global, pero restringido a un dominio en particular regionalmente hablado contribuye a explicar por lo general los compartimentos políticos internos, entre ellos, los planes de dominación del régimen venezolano, la dependencia cubana y sus relaciones internacionales con los triada del mal, representada por rusos, chinos y el islán cuyos objetivos de explotación son bien conocidos, no solo desde el punto de vista económico – financiero y sus relaciones con operadores del crimen internacional.

Esta reflexión surge como consecuencia de la necesaria actualización de las directrices de lo que ahora se llama movimiento progresista, mutación del llamado globalismo que no son más que juegos semánticos y de mercadeo político para imponer líneas de conductas e introducir un nuevo orden mundial, por cierto, en manos del gran poder de multinacionales, especialmente de las grandes empresas del sector  cibernético que incluso, imponen gobiernos, formas de conducta y dependencia, en una estrategia totalmente posmoderna, muy alejada de la pueril discusión de los  extremos políticos tradicionales.

Si se examinan con cuidado los planes del grupo de Puebla, instrumento mejorado de las estrategias del Foro de Sao Pablo conseguimos una ruta de acción dentro del cual se nutre el régimen venezolano, manejado por extranjeros, cuyo compartimento es imponer el aprovechamiento particular y usan como una máscara la imposición del socialismo.

Desde hace ya años, la dictadura usufructúa el poder usurpador usando el arma del poder electoral fraudulento, y actúa como diapasón en el concierto latinoamericano, basta observar lo que está pasando en Bolivia, Ecuador, Perú, Brasil, Honduras, Colombia y Argentina. Los presuntuosos movimientos “populares” en contra de las políticas internas no son casualidad, sino derivadas de un plan estratégico que tiene su director de orquesta en la Habana, e irradia sus directrices hacia el continente para intentar recuperarse de los reveses políticos democráticos en varios países de la región.

En la presencia activa y  masiva de partidos de la extrema izquierda se  destacan doce organizaciones en Argentina e igual cantidad de Chile, siete de Brasil, ocho de Colombia, Ecuador y Paraguay respectivamente, diez en Perú y trece en Uruguay que unidas a la representación de otros países tales como México y Venezuela son  la flor y nata del extremismo de esta parte del mundo cuyo objetivo es imponer una línea de conducta global, abundantemente financiada por los gobiernos títeres, los dineros de la corrupción y del narcotráfico a gran escala continuando con la estrategia del crimen global organizado orientado a controlar gobiernos y toda su estructura socio económica intentando extenderse como una gran epidemia a pueblos enteros sometiéndolos al control social sin consideración alguna al margen de la democracia, de los derechos humanos y de la supervivencia de los pueblos.

Como estrategia comunicacional, esos grupos usan el lenguaje inspirado en la doctrina y lineamientos de la ONU, y de otros organismos internacionales copiando los elementos democráticos, lucha por la libertad, la educación y los derechos humanos, toman esos  lineamientos como argumento para publicitar sus declaraciones públicas, sobre la base del engaño, manipulación de la opinión pública y desarrollo de programas masivos con información falsa que no solamente intenta convencer sin miedo de mentir descaradamente apoyados en información falsa facilitando el esquema de como mentir con estadísticas pre elaborados en los  escritorios de sus acólitos.

La política comunicacional viene destacando que frente a la “multifacética ofensiva reaccionaria del imperialismo estadounidense y de la derecha oligárquica aliada al gran capital desagregado desde los Estados Unidos de Norteamérica han demostrado que no se puede subestimar dicha ofensiva ya que está dando muestras de eficacia por parte del imperio, por lo que no se puede subestimar es la disputa ideológica centrada en la opinión pública de contrarrestar la supuesta inviabilidad del socialismo”. 

Argumentan que “los gobiernos neo liberales conducen acciones que llevan al desprecio de los pueblos expresado por el maltrato xenofóbico a los que huyen de sus países expoliando el odio a los nacionales cuyo éxodo los lleva por diferentes países sin dejar de mencionar a venezolanos, y a los mexicanos, guatemaltecos y nicaragüenses que intentan llegar a territorio norteamericano”. Adoban este planteamiento centrando en la propaganda. Dedican parte de esa estrategia a denunciar que los gobiernos someten y persiguen a musulmanes y al islamismo, en otras palabras, echan la culpa no a los gobiernos socialistas sino al imperio como táctica informativa a través de su amplia red de comunicación. Por supuesto, hacen abstracción del efecto que producen sus acciones cuando manejan un gobierno que provocan la escasez, pérdida de calidad de vida, ausencia de servicios públicos y el gran efecto de la igualdad social en las remuneraciones al trabajo al igualar por debajo los ingresos, el desprecio por los opositores que consideran enemigos y que tienen que emigrar generando una real calamidad por los efectos de las migraciones masivas.

Sobre la base de una estrategia operativa para Latinoamérica y el Caribe, especialmente para Venezuela, expresan que: “con todas las fuerzas y recursos tienen que retomar las iniciativas político militar con más vigor y eficacia” para enfrentar las políticas internas que a su juicio están sustentados con el argumento que: “la derecha ahonda en la concentración de la propiedad, del poder y la riqueza enarbolando propuestas antiliberales”.

Como un corolario derivado del análisis de lo externo hacia lo interno en Venezuela, las directrices generales del movimiento “progress” se traducen en una acción del régimen en la  violación de los  derechos fundamentales, la reducción de la fuerza inteligente, de apropiación total de las instituciones públicas, la desaparición de la actividad y el emprendimiento privado, todo dentro de una estrategia de expropiación de los sectores comerciales e industriales en un abierto chantaje que obliga al colaboracionismo o a la desaparición de las pocas actividades sobrevivientes.

Toda acción es planeada y dirigida desde la Habana, el régimen ha avanzado sistemáticamente, apoderándose del sector productivo favoreciendo a sus aliados para el consumo de sus bienes, el mejor ejemplo son las vacunas contra el virus chino con el monopolio de las vacunas rusas o chinas, por cierto, insuficientes, especulativas, e inalcanzables provocando destrucción y muerte sin consideración de tipo alguno.

Todas las organizaciones institucionales se han estatizado e ideologizado, pretenden afinar sus acciones mediante elecciones fraudulentas de gobernadores y alcaldes estimulando o chantajeando a los partidos de la oposición que han puesto sus divisas en personas bajo su control, la vapuleada Asamblea Nacional electa en 2015 es una caricatura cuyo efecto espejo los desplazó, y como si fuera poco, el sector educativo destruido y paralizado, está sometido a todo tipo de control y de vejámenes, sus recursos humanos mal pagados  y con hambre vienen siendo apoderados, entre ellos, la universidad venezolana, último bastión de opiniones contrarias, que busca desesperadamente recuperar su valor ductor en la sociedad y resiste sin entregarse.

El colofón de esa estrategia política se perfecciona sin demasiada oposición mediante la modificación provisional de leyes, entre ellas la Ley de Universidades para garantizar el absoluto control, y la Ley de Comunas para terminar con la construcción de un Estado Comunal. Destruyen el viejo esquema constitucional, y se perfila para la aprobación del proyecto de “Ley Orgánica de Ciudades Comunales” que revela una inconsistencia jurídica creando una nueva rama del poder público que no está prevista en la Constitución, justificando la construcción del “Socialismo Bolivariano”. quedando proscritos de ciudadanía quien no quiera al socialismo, se inscriba en el Plan de la Patria, o no se someta al pago de los sueldos y salarios por la vía oficial de la plataforma patria. y se ajusten a la condición que impone el marxismo duro.

La Comuna establecida como objetivo desde hace ya mucho tiempo, deberá fundamentar su existencia en la construcción de un sistema económico propio, que le permita trascender la lógica del capital, estableciendo un sistema de propiedad de los medios de producción, distribución y de valores de los bienes y servicios que le son indispensables montados  sobre el proyecto de “Ley de Ciudades Comunales”  la cual desnaturaliza la organización vecinal y la convierte en oficina electoral para aparentar democracia eligiendo un “Consejo de Gobierno” de la ciudad, sin CNE, sin partidos políticos. Tales proyectos merecen todo el rechazo de la sociedad venezolana,

Es hora de estimular el rescate de la Democracia por la vía de la denuncia, la resistencia y la ayuda Internacional, que permita salvar al país en ruinas, rescatarlo de la delincuencia, de la corrupción generalizada, y de los depredadores políticos y militares que buscan preservar el poder por el poder sin rubor de sus actos. Empecemos la construcción de un movimiento de nuevos líderes, procedentes de lo que queda en las universidades, vinculemos ese movimiento integrado por un conjunto de personalidades que tienen la moral y ética como bandera. Estimulemos un movimiento con la gran masa de la población aglutinada en Federaciones de Trabajadores de la Educación, en Sindicatos de Trabajadores, en agrupaciones y confederaciones estudiantiles, incluyendo a dirigentes de las universidades y de los colegios, vamos a oponernos contra el estado de cosas con fuerza avasallante. ¿Hasta cuándo toleramos esta situación?, Hagamos el trabajo que tenemos que hacer como venezolanos si no queremos perder la ciudadanía y obviamente, al país,

 

sábado, 3 de abril de 2021

 


PERSPECTIVAS  POLITICAS DE LA DEMOCRACIA EN LATINOAMERICA

Genaro Mosquera C.

No cabe la menor duda, el virus comunista de Venezuela ha migrado  hacia los vecinos de América Latina (LATAN)  instrumentado  por un plan cuyos operadores están en  Cuba y sus ductores en Rusia,  apoyando su crecimiento por las estrategias diseñadas desde el Foro de Sao Paulo  y, más recientemente, por el denominado Grupo de Puebla, reunido en julio de este mismo año en México bajo los auspicios del gobierno de López Obrador.

Este grupo acordó los  principios orientados al combate contra los países democráticos en la región bajo  la dirección del trió: Zapatero, Santos e Insulza, relevantes operadores socialistas que se hacen acompañar por personajes bien conocidos en los respectivos países de origen en su condición de connotados representantes de la extrema izquierda los cuales despliegan una actividad frenética que incluye la fuerte oposición a los planteamientos del  Grupo de Lima y a la de ex presidentes de países de Latinoamérica  agrupados en la organización IDEA.

El grupo de Puebla resume su planteamiento fundamental de la manera siguiente: “Los espacios políticos progresistas de la región necesitan adueñarse del mañana. Es el mandato de la memoria emancipadora. El presente nos obliga a un nuevo impulso del hacer y el pensar ante la urgencia que representa el avance de la derecha conservadora. El retroceso de los importantes logros conseguidos en la primera década del siglo en varios de nuestros países y el asedio sobre los que aún resisten, son parte del día a día regional.” 

Este grupo reforzando por las orientaciones de los partidos comunistas representados en el Foro de Sao Paulo se articulan con los intereses geopolíticos   rusos, chinos, de otros países no democráticos,  del crimen organizado, especialmente  operado  por  la guerrilla colombiana, el narcotráfico  y los connotados corruptos locales insertados en el régimen venezolano con pretensiones globales de poder.

Ese movimiento produce una clara estrategia de conflicto entre la democracia y la antidemocracia  lo cual revive la guerra fría posmoderna, cuyo escenario es América adoptando un lenguaje agresivo que  apoyado en grandes recursos económicos producto de la fuente financiera venezolana, narcotráfico y del financiamiento del crimen organizado internacional permite maniobrar en el sistema económico financiero, comprar voluntades, gobiernos, organizaciones institucionales y empresariales  pretendiendo con ello desestabilizar a los países democráticos..

El  apoderamiento continental se apoya además en la estructura militar cubana, venezolana, guerrilla colombiana, y milicias o colectivos que se mueven en varios países de América sin dificultad para causar la desestabilización de Colombia, Perú, Chile, y Ecuador. Pretenden hacerlo extensivo a Argentina y Honduras. El mencionado apoderamiento tiene sustento de las fuerzas armas complementado con la insolente intervención militar rusa y china los cuales han instalado bases militares y de comunicación en Venezuela cuya influencia  ya se extiende a Bolivia, Cuba y Nicaragua en evidente provocación a las democracias actuales y especialmente  a los Estados Unidos de Norteamérica quien “deshoja la margarita” fortaleciendo con esa actitud y ausencia de decisión la penetración e invasión a suelo americano.

La resultante  del modelo de dominación desarrollado es una nueva versión política de apoderamiento de LATAN diseñada para afectar a los países democráticos  destruyendo su infraestructura productiva induciendo manifestaciones violentas propagando un  lenguaje revolucionario pasado de moda,  Su efecto es desbastador, estimulan el éxodo de la población y al empobrecimiento a límites insostenibles frente a la mirada pasiva de gobiernos  que observan la destrucción del patrimonio social y económico de manera indiferente ante el intento de derrumbar a gobiernos democráticos.

Algunos países del continente americano y otros  europeos contaminados con una visión socialista hipócrita voltean la cara ante los hechos provocados de deterioro de la democracia, incluyendo al gobierno norteamericano que duda en su política exterior ante una estrategia en pleno desarrollo caracterizada por el reto y burla del ductor principal encabezado por Rusia; también penetrado por ciertos sectores del partido demócrata y movimientos políticos internos en crecimiento que mordieron el discurso socialista.

El movimiento político opositor de la supuesta  unidad nacional venezolana no han sabido visualizar la perspectiva nacional y mucho menos regional, han caído en brazos del chavismo madurismo y del movimiento llamado progresista cuyo discurso se centra en la negociación  para que el régimen continúe ganando tiempo en su plan  de favorecer a  los regímenes socialistas. Finalmente acudir a los sistemas electorales fraudulentos en el  intento de sacar ventaja sin cambios significativos en el sistema de elecciones para validar su lenguaje de paz mentiroso, mantenerse en el poder y legitimarse internacionalmente.

Hay un plan continental de desestabilización política que se ha advertido por varios medios estimulando el descontento popular argumentando la aplicación de medidas y ajustes induciendo a sectores comprometidos a tomar la calle para destruir bienes y desequilibrar los gobiernos, La abulia, desesperanza aprendida y falta de fe, ha permitido el crecimiento de estas acciones del comunismo internacional. Este plan hay que enfrentarlo con toda la fuerza necesaria ante el peligro latente a que con un falso lenguaje se deje que  América Latina sea conquistada por el comunismo en una reedición moderna del poder bolchevique renacido con nuevas características.

Se nota muy claramente como ese movimiento comunista desarrolla la violencia acompañado de un discurso inverso de paz  acusando a los gobernantes de prácticas sociales equivocadas  donde ellos han demostrado su incompetencia como son los casos cubanos, nicaragüenses, bolivianos y venezolanos. Acusan a los gobiernos democráticos de violentos ante la propaganda del supuesto renacimiento de dictaduras señalando comparaciones odiosas con regímenes del pasado como es el caso de Chile y pregonan sin rubor el apoyo a las manifestaciones que califican de pacificas denunciando demagógicamente las desigualdades del modelo neoliberal,  la supuesta criminalización de los gobiernos  y de acciones militares asumiendo el falso positivo del derecho de protestar en evidente paradoja frente a su conducta en Venezuela y del falso planteamiento en “búsqueda de una sociedad justa y solidaria”.

 

Apoyan abiertamente al régimen de Maduro y usan al país como cabeza de playa para el desarrollo de sus estrategias, llaman al dialogo para mantener a tan oprobioso régimen en el poder, estimulan y defienden la penetración de fuerzas militares cubanas, rusas y chinas, expolian los recursos naturales, y propician desde territorio nacional la instrumentación del los planes desestabilizadores con recursos de todo tipo, incluyendo  a mercenarios pagados por el régimen.

 

Mientras todo eso ocurre a nivel regional, en Venezuela se profundiza la estrategia particular asociada a cierta oposición, a sus intereses negociadores y planean unas elecciones parlamentarias que excluyen a las presidenciales, desechando la pretensión de dejar el poder y estrangulando a la sociedad mediante la represión y  estimulando las estrecheces económicas dejando de lado todo tipo de consideración democrática.

 

Es hora de asumir que los planes comunistas deben ser combatidos con todas las herramientas, defender la democracia, desalojar del poder a los gobiernos totalitarios de Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela. Destruir sin miramientos las confabulaciones de los dirigentes socialistas y de sus organizaciones terroristas. Llego la hora de las coaliciones necesarias, con TIAR o sin el, excluir sin miramientos  posiciones cínicas a los usurpadores en defensa de la real democracia.

 

En Venezuela no se soporta más la dictadura y sus efectos, no podemos aceptar la cohabitación y colaboracionismo de los oportunistas, hay que resistir, actuar y liberarnos de la oprobiosa usurpación.

 

Todo termina, pero para que termine, hay que hacerlo terminar.